Diego Garrido Stratta
Uruguayo de nacimiento, madrileño de adopción, en “Mil palabras y viejas canciones” su poesía nos propone versos que no reniegan de su condición urbana, de su querencia no disimulada por el rock and roll, ni tampoco del amor en este nuevo siglo que nos está tocando vivir, o malvivir; luz en esta maraña de gente, relojes, distancias…